Onus probandi
Corte Suprema de Estados Unidos rechaza aumentar carga probatoria para acreditar casos de discriminación positiva
Se debe aplicar un estándar uniforme, sin distinciones basadas en la pertenencia del demandante a una clase mayoritaria o minoritaria. El análisis debe centrarse exclusivamente en si existen elementos suficientes que permitan inferir discriminación en el marco del empleo, conforme a los criterios tradicionales del Título VII.

La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió, por unanimidad, que no procede imponer una carga probatoria más exigente a los demandantes pertenecientes a grupos mayoritarios que aleguen discriminación en virtud del Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964. Esta sentencia anula el criterio aplicado por un tribunal de instancia, el cual exigía demostrar «circunstancias de fondo» adicionales en los casos presentados por individuos de dichas categorías.
El caso versa sobre la demanda de una mujer heterosexual que alegó haber sido degradada y privada de un ascenso laboral por su orientación sexual. El tribunal de primera instancia aplicó una prueba reforzada al considerar que, por pertenecer a un grupo mayoritario, la demandante debía demostrar hechos adicionales que evidenciaran la existencia de un empleador atípico que discrimina a la mayoría.
La Corte estimó que este requisito adicional es incompatible con el marco normativo establecido por el Título VII y con la jurisprudencia previa de la Corte. Adujo que la exigencia de «circunstancias de fondo» impone una carga probatoria uniforme y específica a todos los miembros de grupos mayoritarios, en contravención a los principios de análisis prima facie establecidos en casos anteriores.
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