Implementación de la Ley Karin
El 52% de los ingresos asociados a Ley Karin no fue clasificado para continuar por esa vía
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Sandra Reyes, autora del libro Se acata pero no se cumple, se refirió al cuarto informe estadístico de la Dirección del Trabajo sobre la implementación de la Ley N°21.643, que registró 92.643 ingresos asociados a posibles materias de Ley Karin entre el 1 de agosto de 2024 y el 30 de junio de 2026.
La Dirección del Trabajo precisó que esa cifra corresponde al total de presentaciones recibidas a través de sus distintos canales y no equivale al número de denuncias calificadas como Ley Karin. La determinación acerca de si un caso corresponde efectivamente a la normativa se realiza posteriormente, durante la etapa de análisis y clasificación. Por ello, el total tampoco representa investigaciones iniciadas ni vulneraciones constatadas.
De acuerdo con el informe, 48.505 registros, equivalentes al 52% del total, no fueron clasificados para continuar por la vía de la Ley Karin. Esas presentaciones fueron derivadas a otros procedimientos o cerradas administrativamente, entre otras razones, por tratarse de materias distintas de las reguladas por la normativa, por duplicidades, errores de registro o falta de antecedentes mínimos.
A partir de estos antecedentes, Reyes planteó que uno de los problemas del actual sistema se encuentra en la falta de un control de admisibilidad de las denuncias. Según sostiene en su libro, ni la Ley Karin ni su reglamento, contenido en el Decreto N°21, contemplan un mecanismo que permita realizar ese examen inicial.
La autora señaló que, al no existir una barrera de entrada que permita filtrar o desincentivar acusaciones que no correspondan a situaciones de acoso laboral, el empleador puede verse obligado a iniciar investigaciones sobre hechos que finalmente no se enmarcan en la definición establecida por la ley, destinando tiempo y recursos a su tramitación. Reyes recordó que durante el primer año de aplicación de la normativa el 60% de los ingresos fue desechado.
También advirtió que esta situación puede afectar uno de los principios de la Ley Karin, la celeridad. A su juicio, la respuesta institucional se vuelve más lenta, mientras que los sumarios pueden exceder los plazos establecidos, con consecuencias para el debido proceso en las investigaciones.
Entre las modificaciones que propone, Reyes planteó instaurar un sistema de mediación voluntaria previa u otros mecanismos alternativos de resolución de conflictos en materia de acoso laboral. Según explicó, si la prevención constituye uno de los pilares de la normativa, también resulta necesario fortalecer mecanismos que favorezcan el diálogo.
Asimismo, sostuvo que se requiere capacitar a los trabajadores para que exista una comprensión clara y precisa de las conductas y acciones que efectivamente constituyen acoso laboral. En su opinión, deben introducirse mejoras para que el sistema responda a la demanda real y no destine recursos a investigar asuntos que no se encuentran comprendidos en la Ley Karin.
El libro de Sandra Reyes, Se acata pero no se cumple, aborda los claroscuros de la implementación de la Ley Karin y se encuentra disponible en yalibros.cl, Qué Leo de Valparaíso, Librotenia y Mar de Libros.
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