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Propiedad intelectual

Tribunal alemán dictamina que denominación “Miss Moneypenny”, vinculada a personaje de la saga James Bond, no goza de derechos de autor

Examinó los criterios que determinan cuándo un personaje ficticio puede considerarse una creación con identidad propia para efectos de protección jurídica. La resolución se centró en la autonomía narrativa y visual exigida para que un nombre sea tratado como título de obra. El caso abrió el debate sobre los límites entre la creatividad de una saga cinematográfica y el uso comercial de denominaciones vinculadas a sus personajes. La sentencia también aporta claridad sobre cómo debe evaluarse la individualización dentro de la obra original, sin recurrir a elementos externos.

Por Redacción·09 de diciembre de 2025·2 min de lectura
imagen: srcdn.com
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El Tribunal Federal de Justicia de Alemania dictó una sentencia en la que determinó que la denominación Miss Moneypenny, asociada a un personaje de la saga cinematográfica de James Bond, no cumple las condiciones para ser reconocida como título de obra y, por tanto, no goza de protección en esa categoría.

El caso se originó a partir de una acción judicial presentada por la entidad que figura como titular de los derechos de explotación de las películas de James Bond. Desde 1962, la franquicia ha estrenado veinticinco filmes en los que la trama se desarrolla en torno al agente del MI6, James Bond. Dentro de ese universo, el personaje Moneypenny, también presentado como Miss Moneypenny, desempeña la función de secretaria del director del servicio secreto británico. Tras una ausencia en las dos primeras producciones posteriores al reinicio de la saga en 2006, el personaje volvió a aparecer en la cinta de 2012, Skyfall, con una caracterización más joven bajo el nombre Eve Moneypenny.

La controversia se produjo cuando una empresa alemana comenzó a utilizar las expresiones MONEYPENNY y MY MONEYPENNY para promocionar servicios de secretariado y asistencia prestados mediante un sistema de franquicias. Su director general, además, registró marcas y dominios de internet que incorporan ese término. La demandante sostuvo que el personaje es una creación susceptible de protección autónoma y que la utilización comercial por parte de la contraparte vulnera su derecho a controlar el uso de dicha designación.

Los tribunales de primera instancia rechazaron estas pretensiones, decisión que luego fue confirmada por una instancia superior. La apelación ante el Tribunal Federal se concentró exclusivamente en los argumentos relacionados con la protección de títulos de obra, con el objetivo de revertir lo decidido previamente.

En su decisión final, el Tribunal Federal de Justicia confirmó los fallos anteriores. Indicó que, si bien los nombres de personajes ficticios pueden, en ciertos casos, recibir protección como títulos, ello depende de que la figura posea un grado suficiente de individualización que permita reconocerla como un elemento autónomo de la obra. Para cumplir este estándar, el personaje debe contar con rasgos consistentes que le otorguen identidad propia dentro del relato, de forma que el público lo perciba desligado del conjunto de la producción.

La Sala concluyó que la caracterización de Miss Moneypenny a lo largo de las películas no alcanza ese nivel de independencia. Determinó que no existe una apariencia reconocible por sí misma ni un conjunto de atributos o comportamientos que doten al personaje de una personalidad distinta y claramente diferenciada respecto del contexto general de la saga. Además, aclaró que no es pertinente acudir a fuentes externas para reforzar la individualización, puesto que la evaluación debe realizarse exclusivamente a partir de la obra original en la que aparece el personaje.

Con esta decisión, el tribunal descartó la existencia de una infracción al presunto derecho de título alegado y rechazó también las solicitudes accesorias, entre ellas la modificación de la marca registrada y las medidas de eliminación o modificación de los dominios vinculados.

Vea texto de la sentencia.

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