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Diario Constitucional

Excepción al secreto profesional

Corte Suprema de Canadá permite a abogados utilizar comunicaciones confidenciales con clientes como defensa en juicios en su contra

Estableció un precedente respecto a la colisión entre el secreto profesional y el derecho a la defensa propia. El fallo permite que juristas investigados penalmente utilicen registros confidenciales de sus representados para evitar condenas erróneas. Para ello, se deben cumplir requisitos estrictos que aseguren la mínima afectación al cliente, quien mantiene su derecho a ser oído en estos casos.

Por Redacción·16 de febrero de 2026·2 min de lectura
imagen: forojuridico
Referencial

La Corte Suprema de Canadá determinó que el privilegio que resguarda las comunicaciones entre un abogado y su cliente puede ser objeto de una excepción cuando el propio profesional enfrenta cargos criminales. En una votación de siete contra dos, la magistratura concluyó que el derecho constitucional de cualquier acusado a presentar una defensa íntegra prevalece sobre las obligaciones de confidencialidad del letrado. Esta resolución permite que la información protegida sea utilizada como evidencia en favor del jurista imputado dentro de un marco procesal específico.

La decisión se apoya en la doctrina de la inocencia en juego, un estándar jurídico que exige una aplicación rigurosa para evitar vulneraciones innecesarias a la privacidad del cliente. Según el tribunal, el privilegio solo puede ser desplazado si la información es determinante para resolver la culpabilidad y si existe un peligro real de que se produzca una sentencia injusta. Para regular este acceso, se adaptó un examen técnico que obliga a los jueces a considerar la relevancia de los datos y el grado de conocimiento que el abogado ya posee sobre los mismos.

El fallo establece tres pilares fundamentales para la aplicación de esta medida excepcional. En primer lugar, se debe buscar la mínima afectación posible al secreto profesional en cada etapa del procedimiento.

En segundo término, se garantiza que el cliente, en su calidad de titular del privilegio, tenga participación activa en el proceso para manifestar su postura, pues el derecho de reserva le pertenece a él y no al profesional. Finalmente, la judicatura debe evaluar la extensión del acceso previo que el abogado acusado ya tenga sobre dichas comunicaciones.

Este pronunciamiento judicial tiene su origen en el caso de una abogada penalista, quien fue procesada por obstrucción a la justicia tras la interceptación de llamadas en una investigación policial sobre tráfico de drogas.

La Corte Suprema validó que la letrada recurriera a la solicitud de inocencia en juego para incorporar diálogos que originalmente estaban bajo reserva legal. Aunque el privilegio abogado-cliente sigue siendo considerado una pieza fundamental para asegurar el asesoramiento pleno, la sentencia aclara los límites de dicha protección cuando entra en conflicto con las garantías procesales del representante legal.

Vea sentencia Corte Suprema de Canadá.

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