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Diario Constitucional

Litigio en curso

Estados de EE.UU. demandan al gobierno federal por restringir fondos de salud destinados a cuestiones de género

La acción judicial cuestiona la potestad del gobierno para restringir fondos de salud mediante una interpretación administrativa del Título IX que limita el concepto de sexo al ámbito biológico. Se determinará si estas exigencias vulneran la autoridad presupuestaria del Congreso y si representan una medida arbitraria bajo la legislación federal vigente. Los estados advierten una contradicción con sus leyes locales de no discriminación y el riesgo de incurrir en responsabilidades penales y civiles al certificar el cumplimiento de la nueva política.

Por Redacción·17 de enero de 2026·2 min de lectura
imagen: newamericamedia
Referencial

Una coalición de doce fiscales generales en Estados Unidos ha iniciado un proceso legal contra el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) con el objetivo de impugnar las nuevas directrices que condicionan el financiamiento de programas sanitarios. La controversia surge a raíz de la Declaración de Política de Subvenciones, la cual exige a las entidades receptoras de fondos federales adherirse a una interpretación específica del Título IX.

Bajo este nuevo marco, el cumplimiento de la normativa contra la discriminación por sexo se vincula directamente con la Orden Ejecutiva 14168, la cual restringe la definición de sexo y prohíbe el uso de recursos federales para fines que el gobierno califica como ideología de género.

La fundamentación jurídica de la demanda sostiene que el HHS ha incurrido en una vulneración de la Ley de Procedimiento Administrativo (APA) al adoptar una medida considerada arbitraria y caprichosa. Los demandantes argumentan que la agencia federal no proporcionó una justificación suficiente para el cambio de política ni evaluó adecuadamente las repercusiones sobre sectores de la población como las personas transgénero.

Asimismo, se invoca la Cláusula de Gasto de la Constitución federal, señalando que la imposición de condiciones financieras mediante decretos ejecutivos, en lugar de leyes emanadas del Congreso, representa una posible extralimitación de las facultades del Poder Ejecutivo sobre el bienestar general.

El litigio también aborda la colisión normativa entre las disposiciones federales y las legislaciones internas de los estados, las cuales prohíben la discriminación basada en la identidad de género. De acuerdo con el texto legal, las administraciones estatales enfrentan un dilema jurídico: el acatamiento de la orden ejecutiva podría resultar en la infracción de sus propios marcos normativos, mientras que la omisión de la certificación exigida por el HHS podría activar sanciones bajo la Ley de Reclamaciones Falsas. Esto último conlleva riesgos de multas económicas significativas y responsabilidad de carácter penal según el código federal para quienes realicen declaraciones consideradas fraudulentas.

La pretensión final de los fiscales generales es obtener un pronunciamiento judicial que declare la ilegalidad de estas condiciones y suspenda su aplicación por parte de la administración.

El caso pone de relieve el debate sobre el alcance de la discrecionalidad de las agencias administrativas para interpretar leyes federales y la protección de la autonomía estatal frente a mandatos presidenciales.

Vea texto de la demanda.

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