Opinión.
La ‘selfie’ de un mono que desencadenó una batalla legal por derechos de autor en Estados Unidos.
Slater, el fotógrafo británico, vendió la imagen a la Agencia de noticias Caters, asumiendo que él poseía los derechos de autor. Sin embargo, diversas personas argumentaron que la fotografía era de dominio público, ya que la autora era la simia y no el fotógrafo. Y al no ser los animales sujetos con capacidad jurídica para ostentar derechos de autor, nadie era el propietario.

En una reciente publicación del medio españolConfilegal se da a conocer el artículo «La ‘selfie’ de un mono que desencadenó una batalla legal por derechos de autor en Estados Unidos».
La expansión, en nuestros días, de tecnologías con capacidad para crear contenido de forma autónoma, como la inteligencia artificial, abre nuevos horizontes judiciales y reaviva ciertos debates jurídicos sobre la propiedad intelectual de productos artísticos o culturales realizadas por un ente no-humano.
Por ejemplo: Si una persona le pide a una inteligencia artificial que haga una ilustración, y luego esta persona la comercializa, ¿de quién es la autoría a efectos legales, de la máquina o de la persona?


