A través de un informe
ONU advierte sobre persistencia de discriminación racial contra personas de ascendencia africana en sistemas de justicia de diversos países
El documento señala que este fenómeno se manifiesta en distintas etapas, desde las investigaciones policiales hasta los procesos judiciales y posteriores a la condena. La ONU vinculó esta realidad con factores históricos y recomendó a los Estados adoptar medidas estructurales para erradicar el racismo institucional. El reporte incluyó propuestas específicas como el uso de datos desagregados, revisiones periódicas de sentencias y alternativas al encarcelamiento.

El Mecanismo Internacional de Expertos Independientes de las Naciones Unidas sobre la Promoción de la Justicia Racial presentó un informe en el que advierte sobre la persistencia de prácticas discriminatorias hacia africanos y personas de ascendencia africana dentro de los sistemas de justicia penal en distintas regiones del mundo.
El documento sostiene que estas prácticas se producen a lo largo de todas las etapas del proceso judicial. Durante las investigaciones policiales, se registran episodios de uso excesivo de la fuerza, detenciones preventivas desproporcionadas y aplicación desigual de medidas como el empleo de armas no letales. Según el informe, mujeres y niños de ascendencia africana enfrentan una situación de especial vulnerabilidad en este contexto.
En la fase judicial, los expertos señalan la existencia de deficiencias relacionadas con el respeto de las garantías procesales. Entre ellas se mencionan la omisión de pruebas favorables, confesiones obtenidas bajo coacción y representación legal insuficiente. Estas situaciones, de acuerdo con el reporte, han incrementado el riesgo de condenas injustas y errores judiciales.
El análisis también subraya que, tras los juicios, persisten desigualdades en aspectos como las sentencias, las condiciones de encarcelamiento, las posibilidades de acceso a programas de rehabilitación y las oportunidades de apelación.
El Mecanismo de la ONU explicó que estas disparidades se enmarcan en un patrón más amplio de racismo institucional vinculado a los efectos históricos del colonialismo, la esclavitud y la segregación. Asimismo, se señaló que los estereotipos que asocian falsamente a las personas de ascendencia africana con la delincuencia continúan influyendo tanto en decisiones individuales como en el funcionamiento de instituciones judiciales y policiales.
Con el fin de enfrentar este panorama, el informe recomienda un enfoque basado en los derechos humanos y plantea doce elementos esenciales para la reforma de los sistemas de justicia penal. Entre ellos destacan la eliminación de la discriminación racial, la utilización de datos desagregados en todas las fases procesales, la igualdad en el acceso a la justicia y las reparaciones, la revisión periódica de condenas y la implementación de medidas alternativas al encarcelamiento.
La publicación se enmarca en un conjunto de llamados previos de Naciones Unidas para combatir la discriminación racial contra las comunidades de ascendencia africana. En esta línea, el organismo ha instado a diversos Estados, entre ellos Surinam y Bélgica, a revisar sus políticas y adoptar estrategias más eficaces. Además, el Secretario General de la ONU alentó recientemente a los países miembros a reforzar la Declaración y el Programa de Acción de Durban mediante la creación de una declaración especial que reafirme los derechos de las personas de ascendencia africana.
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