En reciente informe
ONU advierte sobre expansión de la trata infantil en conflictos armados
La Relatora Especial de la ONU sobre la trata de personas instó a los Estados a implementar mecanismos urgentes y adaptados a la infancia para proteger a los menores afectados por la trata en contextos de conflicto. Su informe destaca los riesgos crecientes de explotación, trabajo forzoso, adopciones irregulares y reclutamiento de niños por fuerzas armadas, así como la necesidad de aplicar los principios internacionales de protección infantil.

La Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la trata de personas, Siobhán Mullally, presentó ante la Asamblea General un informe en el que alertó sobre la expansión del tráfico de niños asociado a conflictos armados y la insuficiencia de las medidas de protección existentes. Según el documento, la falta de cumplimiento de las obligaciones internacionales continúa dejando a miles de menores expuestos a situaciones de explotación y violencia.
Mullally subrayó que, pese a la evidencia acumulada sobre la magnitud del problema, persisten vacíos significativos en los mecanismos de prevención y justicia. Señaló que la trata infantil en contextos de guerra alcanza niveles tres veces superiores al promedio mundial, impulsada por la vulnerabilidad derivada de los desplazamientos, la desintegración familiar y el colapso de los sistemas de protección social.
El informe identifica múltiples formas de explotación de menores en estas circunstancias, entre ellas el trabajo forzoso, la servidumbre, la explotación sexual, el reclutamiento armado y los matrimonios precoces. También se mencionan denuncias de adopciones irregulares y traslados forzosos de niños en territorios afectados por conflictos, como Ucrania y Sudán, donde se habría registrado el reclutamiento de menores por parte de grupos armados.
La experta advirtió que varios Estados continúan aplicando medidas que contravienen los principios internacionales al detener o enjuiciar a niños vinculados a grupos armados, en lugar de reconocerlos como víctimas de trata. Recordó que los Principios de París establecen que los menores en estas condiciones deben recibir protección, atención y apoyo para su reintegración.
Entre las recomendaciones formuladas, Mullally propuso fortalecer las políticas de recuperación y reunificación familiar, crear sistemas especializados de justicia infantil y establecer mecanismos de identificación temprana de víctimas. Enfatizó la necesidad de garantizar el acceso humanitario sin restricciones y de ofrecer asistencia adaptada a las necesidades específicas de cada niño o niña.
El informe también cita las disposiciones del artículo 78(1) del Protocolo Adicional I a los Convenios de Ginebra, que prohíbe la evacuación de menores hacia países extranjeros, salvo en circunstancias excepcionales y con el consentimiento de sus tutores. Además, el Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño impone a los Estados la obligación de prevenir el reclutamiento de menores de 18 años en conflictos armados.
La presentación del informe coincide con la reciente publicación del plan de acción de UNICEF contra la trata infantil, que busca reforzar la coordinación internacional y promover respuestas integrales para proteger a los niños en riesgo, especialmente aquellos expuestos a la explotación durante guerras o desplazamiento forzado.
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