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CRÍTICA SITUACIÓN EN MATERIA DE

Informe de la ONU denuncia aumento de la represión y vigilancia social en Corea del Norte

Entre sus principales hallazgos destacan la aplicación ampliada de la pena de muerte, el trabajo forzoso en diversos sectores, la vigilancia intensiva sobre la población y las limitaciones en el acceso a información externa. La investigación, basada en más de 300 testimonios, sitúa estos hechos en el marco de la política exterior de Pyongyang, marcada por su creciente acercamiento a Rusia y el impacto en la seguridad regional. El documento también plantea recomendaciones a la comunidad internacional y a las autoridades norcoreanas.

Por Redacción·21 de septiembre de 2025·2 min de lectura
imagen: mccaininstitute
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La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas presentó un informe ante el Consejo de Derechos Humanos en el que detalla la evolución de las prácticas represivas en Corea del Norte durante la última década. El estudio señala que la pena capital ha ampliado su alcance, aplicándose a delitos relacionados con el acceso o distribución de material audiovisual extranjero. Según los testimonios recopilados, los juicios públicos y las ejecuciones han sido utilizados como instrumentos de control social.

La investigación subraya que, desde 2015, se han promulgado normativas que sancionan con severidad la posesión o el consumo de contenidos foráneos. El documento menciona la realización de inspecciones sorpresivas y la implementación de mecanismos tecnológicos de vigilancia, que han reforzado la supervisión estatal sobre las comunicaciones.

Otro de los aspectos destacados es la utilización del trabajo forzoso en distintos contextos. El informe consigna que en prisiones, brigadas militares y equipos de construcción se exige a ciudadanos, incluidos menores y huérfanos, desempeñar labores consideradas de alto riesgo físico. En el ámbito educativo, estudiantes habrían sido enviados a trabajar en campañas agrícolas, presentadas oficialmente como parte del plan de estudios, aunque descritas por quienes las vivieron como actividades exhaustivas y obligatorias.

De acuerdo con la ONU, estas prácticas han generado un impacto en la vida cotidiana de la población, donde incluso fallecimientos en el marco de estas movilizaciones han sido presentados como actos de sacrificio colectivo.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó que las condiciones actuales reflejan un deterioro sostenido y llamó a revisar estas políticas para evitar que la población continúe sometida a mayores restricciones.

El reporte, elaborado a partir de 314 entrevistas con personas que lograron salir del país y complementado con fuentes de la sociedad civil, describe un sistema de control social que limita libertades fundamentales. Un testimonio recogido señaló que las autoridades buscan impedir que la población tenga contacto con fuentes de información externa.

El documento vincula estas dinámicas internas con la política exterior de Pyongyang. En 2025, Corea del Norte confirmó el envío de efectivos a Rusia en el marco de un acuerdo de defensa mutua, lo que, según la ONU, ha tenido repercusiones tanto en la situación interna como en la seguridad regional.

Entre sus recomendaciones, el informe insta a poner término a los campos de prisioneros políticos, abolir la pena de muerte, restablecer la reunificación familiar entre Corea del Norte y Corea del Sur, eliminar la tortura en centros de detención y esclarecer el paradero de personas secuestradas o desaparecidas. Asimismo, solicita a la comunidad internacional reforzar sus esfuerzos de rendición de cuentas, incluida la posibilidad de remitir el caso a la Corte Penal Internacional, y evitar el retorno forzoso de norcoreanos en situación de riesgo.

Vea texto del informe.

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