14°C ·Santiago·07 de septiembre de 2026
Diario Constitucional

Opinión.

Suiza: el país sin políticos profesionales, y libre de los problemas que causan, por Eduardo Schindler.

El 8 de febrero de 2025, los ciudadanos de Zürich rechazaron con un 54% de votos un aumento salarial para su parlamento local, evidenciando el control ciudadano sobre la política. En Suiza, la democracia directa impide la profesionalización de la política, reduce la corrupción y garantiza decisiones eficientes, contrastando con sistemas representativos como el de Chile.

Por Redacción·24 de marzo de 2025·7 min de lectura
Imagen: regionesnoticias.cl
Referencial

En Suiza hay 4 sesiones de referendos al año. En cada ocasión la gente vota SI o NO a la entrada en vigor de algunos temas promulgados por las autoridades. El 8 de febrero hubo la primera sesión del 2025. Y las 125 personas que forman el parlamento de Zürich (la comuna más grande del país) se lo van a recordar por un buen tiempo: el 54% de la gente votó que NO a un generoso aumento de sueldo que se habían auto-otorgado hace unos meses atrás con un voto 88 a favor y 33 en contra. Cabe notar que la compensación actual equivale sólo al 15% de un sueldo a tiempo completo, que el último aumento fue hace 27 años, y que si ganaba el SI, el gasto total de la comuna subía de un irrisorio 0.0002%.

Este parlamento se reúne una vez por semana y por 3 horas, esto es: es un cargo a tiempo parcial, y por ello todos sus 125 miembros deben tener un trabajo en paralelo para mantener su estilo de vida. Esta es también la realidad del 99% de las 22.000 personas elegidas para cargos en el poder ejecutivo y legislativo a nivel nacional, en cada una de las 26 regiones y de las 2.170 comunas. La carga de trabajo de estos puestos varían entre un 10% para aquellos de nivel municipal y hasta un 50% para los 246 miembros del parlamento nacional – los que se reúnen sólo 4 veces por años y por un período de 3 semanas en cada ocasión.

Ergo: en Suiza nadie puede vivir de y para la política. Y con ello el país evita los peores y muy nocivos efectos causados por los políticos profesionales que dominan en las democracias representativas. Y en vez de caer en el caos, la nación funciona de maravilla, con los impuestos más bajos y los servicios públicos más altos del mundo. A modo de ejemplo, mientras en Suiza las autoridades promulgan el 90% de los temas procesados en la agenda política, en USA esta cifra es de sólo el 7% – en tanto que el otro 93% es “aire caliente” que sirve para justificar un parlamento profesional de 535 miembros a tiempo completo (cada uno de los cuales tiene un equipo de apoyo de unas 15 personas a su entera disposición). Por ello, el NO de Zürich es un rechazo muy saludable de la ciudadanía al intento de profesionalizar la política por parte de aquellos interesados en tener que trabajar menos y politizar más.

Te puede interesar