Opinión.
La Constitución de 1978, un éxito histórico de la monarquía española
La Constitución consolidó a la monarquía como símbolo de unidad y permanencia, estableciendo un equilibrio entre el sistema parlamentario y el papel representativo de la Corona.

Hoy hace 46 años que se aprobó la Constitución de 1978. No es la más longeva de nuestra historia, es cierto. Le supera la de 1876, que estuvo vigente 47 años. Pero lo será. Estoy segura.
Durante sus 9 lustros y un año de existencia, se ha elogiado repetidamente el éxito del pueblo español y de su clase política por su apuesta por esta senda constitucional y democrática.
Sin embargo, seamos justos. El punto de partida, el «big bang» que cambió todo en España, después de 40 años de dictadura fue la decisión de don Juan Carlos, el Rey emérito, de abrir una nueva era democrática en nuestro país.


