Menores y redes sociales
Organización australiana impugna ante el Tribunal Superior prohibición de redes sociales para menores de 16 años
Incluye plataformas como Instagram, TikTok y YouTube. Se alega que es excesiva, desproporcionada y vulnera el derecho constitucional a la libertad de expresión. Se cuestiona la delegación de decisiones familiares a "burócratas no electos".

La organización australiana Digital Freedom Project presentó un recurso ante el Tribunal Superior de Australia para impugnar la inminente prohibición que impedirá a los menores de 16 años utilizar redes sociales a partir del 10 de diciembre.
La agrupación, dedicada a la defensa de los derechos digitales, sostiene que la normativa es «excesiva» y constituye una intervención estatal desproporcionada en la vida digital y la libertad de expresión de los jóvenes.
La prohibición afectará a plataformas como Instagram, TikTok, Snapchat y YouTube, entre otras.
Según la organización, la nueva regulación no solo limita la participación de adolescentes en espacios de expresión y socialización digital, sino que también vulnera el «derecho constitucional» a la libertad de comunicación política reconocido por el Tribunal Superior desde la década de 1990.
Digital Freedom Project calificó la medida como “desproporcionada” y acusó al Gobierno de delegar en “burócratas no electos” decisiones que, a su juicio, corresponden a las familias.
Agregó que la prohibición constituye “un ataque directo al derecho de los jóvenes a la libertad de comunicación política”.
La posible colisión entre la prohibición y el principio constitucional de libertad de comunicación política también fue planteada anteriormente por abogados de Google, quienes en julio solicitaron al Gobierno excluir a YouTube del veto. La compañía advirtió que la medida impediría a los menores publicar o comentar contenidos políticos. Sin embargo, la exención inicialmente considerada para YouTube fue descartada y la plataforma quedó sujeta a la restricción.
El próximo 10 de diciembre, Australia se convertirá en uno de los primeros países del mundo en aplicar limitaciones de esta magnitud a menores en redes sociales, en un contexto donde diversos gobiernos evalúan medidas similares para reforzar la protección de niños y adolescentes en Internet.


