Reabriendo heridas
En cualquier Estado que se quiera llamar democrático, algo tan básico como la dignidad humana debiera ser indispensable, dignidad que no se arregla con un bono o con pensiones de reparación, sino con verdad y con justicia.

Señor Director:
Un dos de julio de 1986, Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas De Negri fueron quemados vivos en la vía pública. El hecho fue atribuido por el gobierno de la época a una bomba molotov y al descuido de los jóvenes, teniendo que pasar veinte años para que aquella verdad, escondida en un pacto de silencio, saliera a la luz.
Veinte años que, en cierto punto, entre la adolescencia y la adultez, parecen una vida y que en la vejez no son nada, significaron en Chile todo un proceso de transición desde un Estado autoritario a uno democrático, y a la vez la aceptación de esta nueva era basada en el consenso donde se pedía la reconciliación, perdón y olvido.
Temas
Te puede interesar
Suscribirme a Newsletter


