La otra paridad…
Esta jornada electoral nos deja con un sabor muy amargo, porque una vez más la representatividad de las PcD queda por el suelo, no alcanzó a ser ni el 1%. Y para qué decir con respecto a las elecciones de alcalde, concejal o gobernador, en donde fue nula la representatividad.

Nuestro país celebró unas elecciones históricas el pasado 15 y 16 de mayo. Entre los puestos que se elegirían estaba el de los y las candidatos(as) para conformar la Convención Constitucional.
Y por primera vez en Chile, se exigió que los partidos y pactos debían incluir en sus listas presentadas ante el Servicio Electoral a personas con discapacidad (PcD) y estas debían conformar al menos el 5% del total de candidatos(as). Esta fue una maravillosa medida – que esperamos se mantenga – para el nivel de conciencia que aún tenemos como sociedad en temas de diversidad e inclusión, ya que se esperaría que fuera un tema orgánico y que se autorregulara, pero en la realidad no sucede, en especial en temas de discapacidad. Además, el hecho que fuera obligatorio y que se arriesgaba que toda la nómina de candidatos fuera rechazada al no cumplirse, coincide con niveles inéditos de participación política de PcD.
Según un levantamiento previo a las elecciones realizado por el medio digital Integrados Chile, ascienden a 45 las y los candidatos(as) con discapacidad del total de distritos, a excepción del 18, 21, 24 y 27 en los que no se postularon PcD.
Temas
Te puede interesar
Suscribirme a Newsletter


