Opinión.
La búsqueda de fallos es marca registrada, por Sebastián Onocko.
Ross, el asistente legal de inteligencia artificial, fue llevado a juicio por un gigante de las editoriales jurídicas que denunció que la compañia detrás del "robot legal" lo entrenaba con el contenido producido por aquella.

Un nuevo precedente en materia de derechos de autor y entrenamiento de la inteligencia artificial se dio a conocer en Estados Unidos, cuando el juez Bibas de la Corte del distrito de Delaware se pronunció en el litigio que enfrenta a la empresa Thomson Reuters contra la firma Ross Intelligence.
El conflicto que ya lleva algunos años en trámite se generó luego de que la compañía Ross que tiene una herramienta de investigación legal que utiliza inteligencia artificial buscara entrenar a su IA con la base de datos de Thomson Reuters, quien a su vez es propietaria de Westlaw, otra plataforma de ese estilo.
Como Westlaw acumula jurisprudencia, regulaciones, y contenido editorial sobre derecho, Ross intentó licenciar el uso de esa base de datos, pero Thompson Reuters se negó, lo que llevó a la primera a tratar de acceder a esa información de otra forma.
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