11°C · Nublado·Santiago·Martes, 04 de agosto de 2026

Opinión

Sufragio voluntario: ¿buena o mala apuesta para la democracia representativa?.

Efectivamente, en la actualidad –como lo hemos hecho presente en otras columnas- es evidente que en el país se advierte un manifiesto descrédito de los partidos políticos y de la clase política en particular.

Por Mario Verdugo·22 de noviembre de 2012·2 min de lectura
Imagen: Observatorio de Historia y Política
Imagen referencial

El título de esta nota corresponde a una editorial publicada en Gaceta Jurídica del mes de abril de 2009, en la cual se hacía referencia a la reforma constitucional contenida en la Ley Nº 20.337 publicada en el Diario Oficial del mismo mes y año, y en virtud de la cual se consagraba el sufragio como un derecho voluntario de los ciudadanos y su inscripción automática en los registros electorales.

Para los patrocinantes de la enmienda ella originaría una mayor presencia de la ciudadanía en los comicios. En tanto, para una corriente doctrinaria, la innovación representaba un error: el sufragio es un deber cívico, una carga y un compromiso con el bien común. Por consiguiente, la obligatoriedad del sufragio tenía plena justificación.

Naturalmente, ambas tesis coincidían en la relevancia que para la democracia representativa tiene la participación ciudadana electoral.

Te puede interesar

Newsletter

Lo esencial del derecho, cada mañana

Fallos, proyectos de ley y análisis seleccionados por la redacción. Gratis en su correo.