11°C · Nublado·Santiago·Martes, 04 de agosto de 2026

Opinión

Requisitos electorales en las constituciones chilenas del Siglo XIX.

El Siglo XIX fue sin duda trascendental para Hispanoamérica. Durante su transcurso todos los territorios americanos que hasta entonces formaban parte del Imperio Español, obtuvieron su independencia del mismo. El proceso no fue fácil, y dio lugar a una importante reestructuración de los principios sobre los cuales se erigía la sociedad de la época. Cambios…

Por diarioconstitucional·26 de octubre de 2012·6 min de lectura
Imagen: ceddd
Imagen referencial

El Siglo XIX fue sin duda trascendental para Hispanoamérica. Durante su transcurso todos los territorios americanos que hasta entonces formaban parte del Imperio Español, obtuvieron su independencia del mismo. El proceso no fue fácil, y dio lugar a una importante reestructuración de los principios sobre los cuales se erigía la sociedad de la época. Cambios en el comercio, en la industria, en el Derecho, en la sociedad y en la política. Se hizo necesario contar con una institucionalidad adecuada a los nuevos tiempos, y a raíz de lo mismo, se presentó la necesidad de actualizar el sistema jurídico y político al air du temps. Es decir, implementar los nuevos principios ilustrados en los nacientes países.

En este contexto, el cambio en el estatus político de estos no dejó indiferentes a los primeros constituyentes. En el Antiguo Régimen las autoridades de mayor rango no eran electas, y salvo la rica tradición cabildante, el ejercicio democrático era bastante escaso. En el nuevo escenario, la principal magistratura de la Nación se sometía a elecciones, y la democracia comenzó a triunfar lentamente como el sistema que mejor podía solucionar los problemas de la nueva organización política. Digo lentamente, y recalcaré este concepto, ya que nos encontramos frente a un fenómeno que vino a romper con el esquema político y social al cual estaban acostumbrados los americanos en general y los chilenos en particular. Bajo este nuevo panorama, se debía establecer un sistema que determinase quien podía efectivamente participar tanto activa como pasivamente de la vida política, ya que como enunciábamos unas líneas atrás, al tratarse de un proceso lento, la plena igualdad política estaba distante de ser concretada. Además de lo anterior, debemos considerar que el cambio en las estructuras socioeconómicas no tendría lugar sino hasta finales del Siglo XIX, y en consiguiente, la sociedad chilena posterior a la Independencia seguía siendo principalmente rural y estamentaria, a la usanza del período colonial.

Sentado lo anterior, podemos ver que las condiciones sociales sobre las cuales debía levantarse el nuevo régimen, era básicamente la misma sociedad del período colonial hispánico, pero con conciencia de autonomía local. Es decir, ideas nuevas sobre cimientos establecidos. Prueba de ello se encuentra en las formas que se observaban a la hora de aprobar una nueva constitución durante aquel período –juras, misas, etc- y en el fondo de los propios textos aprobados. Es en este punto donde nos detendremos para esbozar un par de pinceladas que ilustren el panorama electoral de entonces.

Te puede interesar

Newsletter

Lo esencial del derecho, cada mañana

Fallos, proyectos de ley y análisis seleccionados por la redacción. Gratis en su correo.