Judicial
Responsabilidad contractual
Tribunal acoge parcialmente demanda contra Verisure y la condena a indemnizar perjuicios por robo en sucursal de Starken
El 11° Juzgado Civil de Santiago concluyó que la empresa de seguridad incumplió obligaciones derivadas del contrato de monitoreo de alarmas suscrito con una agencia de Starken en Osorno. Si bien rechazó gran parte de los perjuicios reclamados, acogió parcialmente la acción y condenó a Verisure al pago de $2.692.000.- por concepto de daño emergente.

El Undécimo Juzgado Civil de Santiago acogió parcialmente una demanda de indemnización de perjuicios por responsabilidad contractual interpuesta por PSM Servicios Generales SpA en contra de Verisure Chile SpA, declarando que la empresa de seguridad incumplió obligaciones derivadas del contrato de monitoreo y alarma suscrito entre las partes y la condenó al pago de $2.692.000.- por concepto de daño emergente.
La acción judicial tuvo su origen en un contrato celebrado el 24 de octubre de 2019, mediante el cual Verisure se obligó a prestar servicios de instalación, mantención y monitoreo de alarmas respecto de un inmueble ubicado en calle Sebastopol N°1809 de Osorno, donde operaba una agencia de Starken administrada por la demandante.
Según expuso la actora, durante la madrugada del 19 de febrero de 2022 desconocidos ingresaron al recinto, sustrajeron dinero, encomiendas y diversas especies, además de provocar daños en las instalaciones. La empresa sostuvo que, pese a encontrarse activado el sistema de alarma, este no emitió señales hacia la central de monitoreo ni activó los protocolos de respuesta comprometidos contractualmente.
Sobre esa base, demandó a Verisure solicitando que se declarara el incumplimiento de sus obligaciones contractuales y se le condenara al pago de $14.592.000.- por concepto de daño emergente, suma correspondiente a dinero sustraído, especies robadas y costos asociados al hecho.
La empresa demandada solicitó el rechazo íntegro de la acción, argumentando que el contrato suscrito contemplaba obligaciones de medios y no de resultado, precisando que sus servicios estaban destinados a monitorear eventos y no a garantizar la inexistencia de robos. Añadió que el sistema se encontraba operativo antes del incidente y que la central de monitoreo nunca recibió una señal de alarma que permitiera activar los protocolos de respuesta.
Asimismo, sostuvo que el eventual perjuicio sufrido por la demandante obedecía exclusivamente a la acción de terceros que perpetraron el ilícito y no a un incumplimiento atribuible a Verisure.
Durante el juicio se rindió abundante prueba documental y testimonial relativa tanto a las condiciones del contrato como a las circunstancias del robo y al funcionamiento del sistema de seguridad instalado en el inmueble. Declararon trabajadores y ex trabajadores de la demandante, quienes relataron las consecuencias económicas del hecho y las pérdidas sufridas por la empresa. También comparecieron representantes y personal técnico de Verisure para explicar el funcionamiento del sistema y los registros existentes respecto del servicio contratado.
La sentencia además resolvió diversas incidencias probatorias. En particular, acogió una tacha deducida por la demandante en contra de un testigo de Verisure por mantener una relación de dependencia laboral con la empresa, estimando configuraba la causal legal de inhabilidad. En cambio, rechazó otras tachas formuladas por ambas partes respecto de distintos declarantes.
Al analizar el fondo de la controversia, el tribunal recordó que corresponde a quien demanda acreditar los presupuestos de la responsabilidad contractual, esto es, la existencia de una obligación, su incumplimiento, la producción de daños indemnizables y la relación causal entre ambos elementos.
Tras examinar los antecedentes rendidos en juicio, el juez concluyó que existían elementos suficientes para establecer un incumplimiento contractual atribuible a Verisure y que dicho incumplimiento generó perjuicios patrimoniales a la demandante. Sin embargo, estimó que no todos los daños reclamados lograron ser acreditados en la forma exigida por la ley.
La sentencia explica que parte importante de las pérdidas invocadas carecía de respaldo suficiente en cuanto a su existencia, monto o vinculación directa con el incumplimiento contractual denunciado. Por ello, el tribunal descartó una parte sustancial de la indemnización solicitada.
No obstante, respecto de determinados perjuicios efectivamente acreditados mediante la prueba incorporada al proceso, el juez concluyó que correspondía otorgar una indemnización por daño emergente ascendente a $2.692.000.-, suma que deberá ser pagada por la demandada con los reajustes correspondientes.
En consecuencia, el tribunal acogió parcialmente la demanda de indemnización de perjuicios por responsabilidad contractual en contra de Verisure Chile y condenó a esta última al pago de la referida suma. Asimismo, resolvió que cada parte soportará sus propias costas.
Vea sentencia 11º Juzgado Civil de Santiago Rol Nº5.349-2022.



