¿Escuchar para proteger? La voz de niños, niñas y adolescentes en los procesos judiciales
Desde una mirada crítica, el académico señala que aún persisten prácticas adultocéntricas que restringen la participación infantil bajo criterios discrecionales. Advierte que el ejercicio del derecho a ser oído debe asumirse como una obligación del sistema, y no como una facultad del tribunal. La representación jurídica especializada, el rediseño institucional y la formación judicial son pasos urgentes.

Por Ruth Alarcón, Universidad Católica Silva Henríquez
La participación activa de niños, niñas y adolescentes (NNA) en los procedimientos judiciales que los involucran, es una exigencia del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y un principio consagrado por la legislación chilena. Desde la Ley de Tribunales de Familia hasta la reciente Ley de Garantías, el derecho a ser oído se ha afirmado como una expresión concreta de la autonomía progresiva y el interés superior del niño. Sin embargo, su implementación aún enfrenta desafíos estructurales, culturales y jurídicos.
En este contrapunto, Lorena Lathrop, profesora del Departamento de Derecho Privado y directora del Programa Persona, Familias y Derecho de la Universidad de Chile, y Nicolás Ibáñez Meza, académico de la Universidad Autónoma de Chile y doctorando en Derecho UC, ofrecen un análisis complementario y crítico respecto del estado actual y los desafíos pendientes en materia de participación infantil en la justicia familiar.
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