El Principio de confianza legítima ¿En búsqueda de un criterio definitivo que permita una objetiva aplicación?
La confianza legítima presenta contrastes debido a que ella en principio pretende dar elementos de estabilidad y certeza a un vínculo laboral que no reconoce igualdad de condiciones entre los cocontratantes, pero que también puede generar distorsiones al ser vista como una pseudo inmunidad que asiste a los contratas.

El principio de confianza legítima, básicamente, pretende resguardar la expectativa razonable de que las decisiones del Estado no se modificarán de forma repentina o sin una justificación válida. Ello cobra especial relevancia en el caso de quienes tienen una relación laboral con la Administración. Así, la confianza legítima, fundamentalmente, busca evitar que las decisiones del Estado perjudiquen significativamente las condiciones de trabajo – y por consiguiente de vida - de sus funcionarios. Este principio, creado y desarrollado jurisprudencialmente, no ha estado exento de diversos cambios de criterio, por parte de la jurisprudencia judicial y administrativa, que han incidido directamente en su aplicación. Para entender las controversias que rodean este tema, hemos entrevistado a Gabriel Parra Romero, abogado en el Ministerio de Salud y Magíster en Derecho Público, y a Samuel Pallotta Pardo, abogado y Magíster en Derecho Público, Regulaciones y Control. A través de sus visiones, buscamos responder estas interesantes dudas sobre el principio de confianza legítima.
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