Judicial
Agravante alevosía
Condenan a presidio perpetuo simple a autor de violenta seguidilla de robos y homicidios en Santiago
Tribunal oral acreditó múltiples delitos cometidos en una misma jornada, un robo con homicidio, dos homicidios simples, tres robos con intimidación, porte ilegal de arma de fuego y usurpación de nombre. Aplicó agravante de alevosía en robo con homicidio y descartó atenuante por falta de colaboración del acusado

El Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó al acusado a presidio perpetuo simple como autor de un robo con homicidio cometido en agosto de 2022. Además, a 17 años de presidio por dos homicidios simples, 12 años por tres robos con intimidación, 3 años y un día por porte ilegal de arma de fuego y 200 días por usurpación de nombre, junto a las penas accesorias correspondientes.
El tribunal tuvo por acreditados múltiples delitos cometidos el 28 de agosto de 2022 en Santiago, a partir de prueba testimonial, pericial, documental y audiovisual. Estableció que el acusado fue autor de dos homicidios con arma de fuego, un robo con intimidación de una trimoto, un homicidio posterior contra una conductora al intentar sustraer su vehículo, un intento de robo frustrado en el que la víctima logró desarmarlo, un robo a una transeúnte y el delito de usurpación de identidad.
La prueba incluyó autopsias que confirmaron muertes por impactos balísticos, testimonios de testigos presenciales que identificaron al imputado, registros de cámaras de seguridad que permitieron reconstruir su recorrido, peritajes balísticos que vincularon todos los disparos a una misma arma y evidencia material encontrada en su poder al momento de la detención.
Asimismo, se acreditó que el acusado actuó con violencia e intimidación en distintos hechos consecutivos, incluso disparando a corta distancia contra víctimas indefensas, lo que permitió configurar agravantes como la alevosía en uno de los homicidios. Finalmente, también se comprobó que utilizó una identidad falsa al momento de su detención.
El tribunal calificó los hechos acreditados como múltiples delitos consumados, entre ellos dos homicidios simples y porte ilegal de arma de fuego, al establecerse la acción de disparar, el resultado de muerte y la utilización de un arma sin autorización.
Asimismo, se configuró un robo con violencia e intimidación, un robo con homicidio frustrado —sancionado como consumado—, y dos robos con intimidación.
Finalmente, también se acreditó el delito de usurpación de nombre, al comprobarse que el imputado se identificó con una identidad falsa al momento de su detención, lo que fue desmentido mediante peritaje de huellas del Registro Civil.
El tribunal estableció que el acusado actuó como autor directo de todos los delitos, al haber tenido una participación inmediata y efectiva.
Su responsabilidad se sustentó en identificaciones directas de las víctimas, prueba balística que vinculó el arma utilizada con los distintos hechos, registros de cámaras que reconstruyeron la secuencia delictiva, y especies robadas encontradas en su poder al momento de la detención.
Asimismo, se consideró relevante que el imputado intentara ocultar su identidad utilizando un nombre falso, reforzando su vinculación con los ilícitos acreditados.
La Fiscalía solicitó la imposición de todas las penas de la acusación, destacando antecedentes penales previos del acusado tanto en Chile como en el extranjero, y sostuvo que no concurren atenuantes legales.
La parte querellante pidió presidio perpetuo calificado, enfatizando la gravedad de los hechos y el daño causado a las víctimas y sus familias, aportando antecedentes que acreditan las consecuencias psicológicas derivadas del delito.
Por su parte, la defensa solicitó considerar atenuantes y aplicar penas en su mínimo, proponiendo una estructura de sanciones inferior y oponiéndose al presidio perpetuo calificado.
En réplica, tanto Fiscalía como querellante rechazaron la existencia de atenuantes, destacando la falta de colaboración del acusado, el uso de identidad falsa y conductas que habrían entorpecido la investigación.
El tribunal acogió la agravante de alevosía, al establecer que el acusado actuó sobre seguro, asegurando el resultado del delito mediante un segundo disparo, sin dar posibilidad real de defensa a la víctima.
En cambio, rechazó la agravante de actuar de noche o en despoblado, al no acreditarse que el hecho ocurriera en esas condiciones.
Asimismo, desestimó la atenuante de colaboración sustancial, ya que el acusado no contribuyó efectivamente al esclarecimiento de los hechos, ocultó su identidad y no reconoció su participación durante la investigación ni en el juicio.
El tribunal determinó las penas agrupando algunos delitos y fijando sanciones específicas. Por los dos homicidios simples impuso una pena única de 17 años de presidio; por el porte ilegal de arma, 3 años y un día; y por tres robos con intimidación, una pena única de 12 años de presidio.
Respecto del delito más grave —robo con homicidio—, y considerando la agravante de alevosía, se impuso presidio perpetuo simple, atendida la magnitud del daño causado a la víctima y su familia.
Además, por el delito de usurpación de nombre se fijó una pena de 200 días de presidio. Todas las penas deberán cumplirse de manera efectiva, comenzando por la más grave.
Finalmente, se ordenó el decomiso del arma y especies utilizadas en los delitos, y se eximió al condenado del pago de costas por su situación económica y defensa pública.
Vea sentencia Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago Rol Nº11-2025.
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