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Actualidad Internacional

Libertad de expresión vs. honor e intimidad

Tribunales españoles en busca de los límites entre derechos personalísimos y libertad de expresión

Recientes sentencias aclaran cuándo prevalece el derecho a la información sobre el honor y la intimidad.

Por Elke von Loebenstein·24 de noviembre de 2025·1 min de lectura
Imagen: es.amnesty.org
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En una era donde las redes sociales permiten una conexión instantánea, los tribunales españoles están definiendo con mayor precisión los límites entre los derechos personalísimos y la libertad de expresión. Recientes sentencias del Tribunal Supremo y de Audiencias Provinciales han establecido criterios para determinar cuándo la difusión de información personal es legítima y cuándo constituye una vulneración de derechos.

El Tribunal Supremo avaló la colocación de una pancarta en un colegio y la publicación de mensajes en redes sociales informando sobre el impago de un alquiler y una orden de desahucio pendiente. El tribunal consideró que esta acción no vulneraba el derecho al honor del director ni de la sociedad arrendataria, ya que se trataba de «información veraz y difundida de forma proporcionada».

En otro caso similar, respaldó la actuación de un administrador de fincas que colocó carteles alertando sobre un arrendatario moroso. El tribunal determinó que esta acción era «propia del administrador en defensa de los intereses de los vecinos» y no constituía una vulneración del honor o la intimidad.

La Audiencia Provincial de Madrid también se pronunció en esta línea, al no apreciar vulneración del derecho al honor de un administrador de fincas al que el presidente de la comunidad llamó «ladrón». El tribunal consideró que existía «cierto fundamento para esa calificación» debido a dudas sobre su gestión.

Estos fallos contrastan con otros casos donde sí se ha considerado que hubo intromisión ilegítima en los derechos personales.

Estas sentencias ponen de manifiesto la necesidad de una «ponderación constante entre derechos fundamentales». Los jueces insisten en que la información debe ser veraz y la libertad de expresión no puede convertirse en un instrumento para difamar. Al mismo tiempo, reconocen que el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen merece una tutela efectiva.

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