
Recurso de casación rechazado.
Pasividad del abogado al no presentar demanda judicial cuando se puede y debe hacer, constituye un delito de deslealtad profesional, ya que le provoca un perjuicio a su cliente.
El prejuicio no consiste únicamente en el intolerable retraso con que se ha reconocido el derecho del perjudicado, sino la comprensible angustia, inseguridad, desconfianza y desánimo por el transcurso del tiempo y en las legítimas expectativas que no se concretaban.
18 de diciembre de 2022
