Cartas al Director
Chile entre lo eterno y lo contingente: una invitación a repensar la cultura
En Chile, la cultura suele ser absorbida por la contingencia política, perdiendo su sentido trascendental e histórico. Desde la mirada de Hegel y Rousseau, este texto propone distinguir entre la cultura —como expresión duradera del espíritu humano— y la política —como fenómeno temporal y contingente—, para repensar el lugar de la cultura en la sociedad chilena. Recuperar su dimensión histórica y proyectarla más allá del debate partidista aparece como una tarea urgente para construir una identidad nacional que trascienda el presente.

En Chile solemos confundir la cultura con la contingencia política, olvidando su dimensión trascendental. En la noción de sociedad, cultura e historia se distinguen algunos elementos que pueden pasar desapercibidos en la contingencia chilena. Por ejemplo, cuando se discuten proyectos de restauración o protección patrimonial, como iglesias, barrios históricos o zonas típicas; suele haber un desplazamiento hacia bandos políticos, en vez de valorar el aporte cultural e histórico.
En la misma línea, a nivel simbólico se utiliza la bandera de Chile, la figura de ciertos referentes históricos (nacionales e internacionales), por decir algunos, como herramientas retóricas para ganar apoyo electoral. Pero parece ser que a simple vista no es tan evidente.
Es por lo que para esto es necesario introducir una perspectiva que permita comprender estos escenarios. La que se tomará será la desarrollada por Friedrich Hegel, filósofo alemán que reflexionó sobre el tiempo en la historia, distinguiendo lo temporal de lo eterno y su relación con la cultura. Por otro lado, las ideas de Rousseau serían relevantes para comprender en su globalidad la política y cultura chilena, particularmente en estos periodos eleccionarios.
La cultura no se reduce simplemente a la sociedad, a dimensiones espacio temporales o como llamaría Hegel “el espíritu objetivo”; sino que tiene como fin conservarse en el tiempo, llamado según el autor, “espíritu absoluto” que trasciende a la época. Por ejemplo: la trascendencia del arte griego que sigue vigente hoy en día. Es por esta razón que la cultura no se agota en la sociedad, aunque surja de ella. Sin embargo, la política parece tener un comportamiento distinto, ya que este tiene que ver con fines, proyectos y programas situados en la contingencia nacional. Por ello, la política si depende de la sociedad a diferencia de la cultura (que depende de elementos históricos y podrían ser eternos).
Así como Hegel distingue entre los niveles de tiempo, también Rousseau destaca la diferencia entre sociedad y política, recordándonos que la cultura no debe estar subordinada a la gestión de intereses particulares y contingentes, sino que debe inspirar a las futuras generaciones, alejándola del partidismo e instrumentalización política.
La política es una especie de estructura sobre la sociedad civil. Algunos defienden la línea de Rousseau, donde los nuevos derechos no son individuales en sí, sino que son un derecho dado por la comunidad. El tema central de Rousseau no es la garantía de esos derechos, sino el ejercicio directo y continuo de la soberanía popular. Con esto se quiere señalar que la cultura, al igual que un derecho, debe ser practicada a través de la participación directa de la ciudadanía, para que esta pueda tener posibilidades de superar nuestro tiempo y llegar a las nuevas generaciones.
Tal vez llegó el momento de pensar en una cultura política que no se agote en la contingencia, sino que recupere su dimensión histórica y pueda dialogar con la cultura nacional de distintas regiones.
Por tal motivo, urge tener una cultura que pueda tener aspiraciones, que no se quede solamente en el diario vivir, que no sea desechable, sino que pueda ser útil para el futuro de Chile.
Chile, un país dominado por la contingencia, recuperar lo eterno, lo cultural, es una urgencia para pensar en el futuro del país.
Jesús Astudillo
Magister (c) Filosofía
Ingeniero Comercial
Contador Auditor
Temas
Te puede interesar

Cartas al Director
Ética, derecho y sentido común: sobre la exigencia de buena conducta para ejercer la abogacía

Cartas al Director
El rol del Concejo Municipal en la aprobación de los Programas de Mejoramiento de Gestión (PMG)

Cartas al Director
La Obsolescencia Estructural del Código de Minería: Anacronismo Sistémico y su Colisión con el Orden Constitucional

Cartas al Director
La modernización llegó a las ferias libres
Newsletter
Lo esencial del derecho, cada mañana
Fallos, proyectos de ley y análisis seleccionados por la redacción. Gratis en su correo.