13°C · Parcial nublado·Santiago·Viernes, 31 de julio de 2026

Actualidad Internacional

No existe secreto profesional

Justicia de EE.UU. dictamina que conversaciones entre acusado y ChatGPT no son confidenciales

Determinó que las consultas de un imputado a plataformas de inteligencia artificial no cuentan con el secreto profesional entre abogado y cliente. La resolución permite a la fiscalía revisar las interacciones en ChatGPT de un ejecutivo acusado de estafa con criptomonedas para buscar pruebas del delito.

Por LUIS EDWARDS TAPIA·25 de junio de 2026
conversaciones entre acusado y ChatGPT no son confidenciales
Imagen referencial

Una jueza federal de Manhattan (Estados Unidos) rechazó la petición de un ejecutivo tecnológico procesado por fraude de valores, quien buscaba frenar una orden de registro dirigida a la empresa OpenAI, creadora de ChatGPT. El imputado argumentaba que la recolección de estos datos vulneraría la confidencialidad de las comunicaciones que mantiene con sus abogados defensores.

La decisión judicial afecta a un ejecutivo acusado de defraudar a las personas que invirtieron en su plataforma de criptomonedas Zero Edge. La resolución del tribunal dejó sin efecto una suspensión temporal que pesaba sobre la orden de registro, permitiendo que la fiscalía acceda a los registros de sus interacciones con el chatbot.

Según el fiscal, las cuentas del ejecutivo en OpenAI y en otra plataforma albergan antecedentes clave sobre el destino real de los fondos de los inversionistas. Los persecutores sostienen que el uso de estas herramientas tecnológicas forma parte del esquema utilizado para perpetrar el engaño.

La defensa del procesado alegaba que la solicitud era desmedida y que expondría la estrategia legal de la causa, ya que el acusado utilizó la inteligencia artificial para realizar consultas e investigaciones sobre su propia defensa después de haber sido detenido.

Por su parte, la fiscalía argumentó que las conversaciones con una inteligencia artificial no se encuentran amparadas por el secreto profesional que existe entre un abogado y su cliente. Entre sus razones, explicaron que un chatbot no posee la calidad jurídica de un defensor, que las plataformas no garantizan una expectativa real de confidencialidad y que el sistema automatizado no entrega asesoría legal formal.

Pese a negar el bloqueo de la orden, el tribunal aclaró que el acusado mantiene el derecho de impugnar en el futuro la validez de los elementos probatorios que la fiscalía logre rescatar desde OpenAI. Los fiscales informaron que están llanos a evaluar los reclamos particulares de confidencialidad que la defensa presente una vez que los datos de las plataformas sean entregados.

Este caso se suma a una tendencia judicial en Estados Unidos sobre los límites de privacidad en las herramientas de inteligencia artificial. A principios de este año, otro tribunal determinó que los diálogos de un imputado con el chatbot Claude, de la firma Anthropic, no gozaban de protección legal y debían ser entregados a los investigadores.

Vea texto de la sentencia.

Te puede interesar