
Cartas al Director
El alegato póstumo del “sin perdón ni olvido”
Osvaldo Castillo, condenado por violaciones a los derechos humanos, falleció el 6 de septiembre tras una larga enfermedad. Su caso reabre el debate sobre justicia, humanidad y el trato que merecen los presos terminales, incluso aquellos que enfrentan condenas por delitos de lesa humanidad. Mientras su familia clamaba por un final digno, la burocracia judicial y una apelación impidieron su regreso oportuno al hogar.
11 de septiembre de 2025