
Opinión
Cuando la justicia no gusta: El riesgo de erosionar el Estado de derecho
La absolución del ex oficial Claudio Crespo y las críticas presidenciales al fallo reabren un debate de fondo sobre la independencia judicial y los límites del poder político. En un Estado constitucional de derecho, la legitimidad de las sentencias no depende de su aceptación pública ni de su consonancia con expectativas morales o políticas, sino de su sujeción al debido proceso, a los estándares probatorios y al principio de juridicidad.
23 de enero de 2026