
Cartas al Director
Los animales como entretenimiento digital y el deber reforzado de quienes influyen en redes sociales
La difusión en redes sociales de conductas potencialmente lesivas contra animales plantea un desafío que excede la aplicación tradicional del delito de maltrato animal. La capacidad de los creadores de contenido para viralizar, normalizar y multiplicar comportamientos abre el debate sobre la necesidad de establecer un deber reforzado de diligencia para quienes convierten a las mascotas en instrumentos de entretenimiento y monetización digital.
26 de julio de 2026