
Opinión
Inteligencia artificial, alucinaciones jurídicas y el valor insustituible de la inteligencia natural
La inteligencia artificial generativa llegó para quedarse. Su uso se expande con rapidez en casi todos los campos del conocimiento y el mundo del derecho no es la excepción. A diario aparecen nuevas herramientas, informes y promesas de eficiencia —desde la redacción de escritos hasta la investigación jurisprudencial—, pero, como todo avance tecnológico, su uso responsable no depende del software, sino del ser humano que lo opera.
06 de febrero de 2026