
El dupe tampoco es inocente. «No tiene el logo, no es falsificación». Esa frase circula como axioma. El derecho chileno tiene al menos cinco razones para discrepar
Seis mil millones de visualizaciones. Eso acumula el hashtag #dupe en TikTok. La mecánica es casi elegante: alguien identifica un producto caro, fabrica una versión barata que «se parece», y el algoritmo se encarga del resto. Lo que esos videos no dicen —y que varios abogados tampoco han dicho con suficiente claridad— es que detrás de ese modelo de negocios pueden anidar al menos cinco infracciones legales distintas, ninguna de las cuales exige que el dupe lleve el logo de la marca original.
27 de junio de 2026
